Un centenar de palestinos marcharon ayer hacia la Tumba de los Patriarcas bíblicos en la ciudad cisjordana de Hebrón en protesta por la intención de Israel de declarar patrimonio nacional ese lugar sagrado, situado en el territorio ocupado.
Los participantes en la marcha lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad israelíes que controlan los accesos al santuario bíblico venerado por judíos, musulmanes y cristianos, y las protestas fueron respondidas por los agentes antidisturbios, informaron medios locales. La ONU y la Autoridad Nacional Palestina ya han criticado esta decisión.