Los países de América Latina están cada vez más expuestos al ruido excesivo en el ambiente doméstico y callejero, lo que causa estrés, enfermedades cardíacas y miles de muertes cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
A pesar de la existencia de leyes para controlar el ruido en espacios públicos, éste prolifera en la región por la música a alto volumen, la construcción de obras, el tráfico de vehículos, las ofertas de productos con altavoces y hasta la predicación religiosa con potentes equipos de sonido.
Todas esas fuentes de ruido superan, por mucho, los niveles de 50 o más decibelios que la OMS estableció como suficientes para originar problemas cardiovasculares.
Ruidoso panorama.
Panamá no escapa a esta situación, ya que una investigación realizada por la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), luego de monitorear por casi un año en varios sectores de la ciudad coincidió con estudios realizados por la OMS y el Ministerio de Salud en donde se señala que es una ciudad ruidosa.
El profesor Félix Henríquez, quien estuvo a cargo del diseño de un Mapa de Ruido de la Ciudad de Panamá, explicó que con el respaldo de la Secretaria Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT), el proyecto busca establecer una serie de recomendaciones para minimizar los niveles de ruido en toda la ciudad, ya que esto se puede convertir un problema de salud pública.
La investigación se realizó utilizando tecnología de punta, denominada Software Sound Plan que permite analizar en un radio de 25 metros el movimiento vehicular y con un margen de error de .005, analizando cantidad de vehículos en ambos sentidos, velocidad, hora de mayor o menor flujo, la velocidad del viento y la densidad de las edificaciones aledañas a la vía objeto de análisis.
Tecnología de punta.
Los expertos tardaron cerca de tres meses en introducir la información de los puntos bajo observación y luego se procedió a la instalación de los equipos medición en 16 puntos de la ciudad capital, en donde existe una concentración de autos.
De acuerdo con la investigación, las calles en Panamá tienen una alta concentración de autos y muy poca fluidez, lo que se traduce en tránsito lento, que provoca desesperación de los conductores que hacen sonar sus bocinas.
También estableció que algunos transportes del servicio público utilizan troneras y sistemas de escape muy ruidosos, que al concentrarse en un punto provocar niveles de ruido que superan los niveles normales.
Entre los sitios con mayor concentración de ruido en Panamá se encuentran el puente vehicular de San Miguelito, Cruce de Calle 50 y Vía Brasil, el área del Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social (CSS) y ciertas áreas de Paitilla
A su vez la investigación científica indica que una alta concentración de ruido genera en los conductores un alto grado de estrés y ansiedad, lo que puede provocar con el transcurrir del tiempo enfermedades.
Henríquez señaló que las normas donde se regula la emisión de ruidos son muy ambiguas y no incluyen la emisión de sonidos en lugares cerrados ni en las inmediaciones de hospitales, escuelas, asilos o sitios de trabajo, por ello es necesario revisar las normas.