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¿Panamá perdió la virginidad?

Son 37 las regiones que merecieron la categoría de áreas silvestres o vírgenes en un estudio, que recalca la biodiversidad, las especies emblemáticas clave y culturas humanas.


¿Aún queda algo virgen en el planeta? Al paso que avanza la deforestación, donde cada dos segundos desaparece un bosque del tamaño de una cancha de fútbol, según Greenpeace, todavía hay esperanza. Lamentablemente, Panamá no figura en la lista de países o regiones que aún poseen zonas vírgenes, según un estudio realizado en mayor parte por el Centro de Ciencias de la Biodiversidad Aplicadas (CCBA) de Conservación Internacional y el Fondo de Conservación Mundial.
"Areas silvestres: las últimas regiones vírgenes del mundo", es el nombre de la obra que describe las regiones terrestres que quedan en estado natural en el planeta Tierra.
Los datos presentados en esta grandiosa obra, donde más de 400 espectaculares fotografías dan testimonio de las regiones vírgenes del mundo, son producto del análisis llevado a cabo desde el año 2, 000 por 200 especialistas del mundo, 125 de los cuales son autores de los diversos capítulos que se presentan en este libro de colección.
Son 37 las regiones que merecieron la categoría de áreas silvestres o vírgenes en este estudio, que recalca la biodiversidad, las especies emblemáticas clave, culturas humanas, las amenazas que ponen en riesgo su supervivencia y lo que se está haciendo para conservarlas.
Así nos encontramos que entre las zonas vírgenes del mundo se destaca la Amazonia, que en su biodiversidad no tiene paralelo, ya que se estima que la diversidad de sus plantas vasculares oscila entre 40 y 30 mil especies endémicas, es decir, allí se encuentra el 10% de todas las especies de plantas del planeta. Sin embargo, las amenazas que pesan sobre la Amazonia son tan inmensas como su vastedad y han sido motivo de preocupación desde los primeros días de su exploración en el s. XVIII. Cabe decir que la tala sigue siendo la mayor amenaza contra la Amazonia.
Otra de las regiones que destaca el estudio son los bosques congoleños de África Central, que son el segundo bloque de bosque húmedo tropical más extenso que resta en la Tierra.
Nueva Guinea también ocupa una posición privilegiada, toda vez que es la isla tropical más grande del mundo; mientras que El Gran Chaco o Gran Selva Espinosa es el bosque xerófilo bajo más extenso de Suramérica. En estas tierras aún habita el oso hormiguero gigante, el ñandú y el pecarí, especie emblemática que es un mamífero amenazado por la expansión de asentamientos agrícolas y ganaderos y que fue redescubierto en 1974.
Los bosques Boreales y de Magallanes también figuran en la lista. Además se consideró a los desiertos de Sahara, Asia y los Australianos. Otros que figuran en la prestigiosa lista es la Antártida, Patagonia, El Pantanal y Tasmania, entre otros.
Las áreas silvestres descritas abarcan 81 millones de kilómetros cuadrados, es decir, el 54.2% de la superficie del planeta. Sin embargo, estas zonas sólo contienen el 5.2% de la población humana mundial.
Como detalle curioso, en 17 de las zonas silvestres hay menos de un habitante por kilómetro cuadrado. Tales regiones abarcan 38.5% de la superficie terrestre del mundo (un área equivalente al territorio combinado de los seis países más grandes), pero encierran apenas 0.7% de la población humana de la Tierra.
Este libro es el tercero de una serie diseñada originalmente en 1996 por Conservation International y la Agrupación Sierra Madre, con el patronicio de CEMEX.
El primer volumen de la serie se publicó en 1997 bajo el título "Megadiversidad: los países biológicamente más ricos del mundo" y estuvo dedicado a describir los 17 países con mayor riqueza en diversidad biológica.
El segundo, publicado en 1999, fue titulado "Biodiversidad amenazada: las ecorregiones terrestres prioritarias del mundo". En esta obra se presentaron las 25 regiones cuyas áreas, aunque equivalen a a sólo 1.4% de la superficie terrestre del planeta, atesoran dentro de sus confines especies endémicas, 44% de las plantas y 35% de los vertebrados del mundo, exceptuando los peces.
Actualmente, la Tierra padece muchos males, como el calentamiento global, el agotamiento de la capa de ozono, la contaminación del aire y el agua y la degradación del suelo.
Resulta indispensable conservar la inmensa mayoría de las últimas áreas silvestres restantes del mundo para garantizar el bienestar de la humanidad.
Por su parte, Conservation International se ha dedicado a la protección de las áreas silvestres porque éstas representan el último gran depósito de biodiversidad y son los únicos trechos de vegetación de la Tierra donde aún prevalecen las criaturas montaraces del planeta.
Las áreas silvestres no sólo poseen enorme trascendencia en el mundo actual, sino que su importancia aumenta día a día. Sin embargo, y como lo indica el estudio, "necesitamos una nueva óptica para apreciar el valor de los ecosistemas naturales como generadores de servicios ambientales (polinización, conservación de las cuencas hidrológicas, fijación del carbono atmosférico), como elementos esenciales del esfuerzo mundial para prevenir la extinción y garantizar la conservación de estas 37 regiones vírgenes del mundo.


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266012
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América