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Panameños "leen una vez al año"


Cuánto lee un panameño? Es difícil conocerlo mientras no se realice un estudio científico, una encuesta o un sistema metodológico.
Hasta la fecha lo único con que se cuenta son espacios en el web de algunas librerías en donde los asiduos lectores pueden acceder y votar por la categoría de literatura que prefieren.
Los mayores resultados se reflejan en las novelas, luego los ensayos y poesías. Sin embargo, especialistas en el tema indican que el índice de lectura es de 10%, es decir, los panameños leen al menos un libro al año.
No obstante, en países como España el índice de lectura es del 57.4%, con una cifra ligeramente superior entre las mujeres en comparación con los hombres, según datos de la Dirección General del Libro del Ministerio de Cultura. Pero, de acuerdo a las estadísticas, en los países escandinavos las tasas de lectura rondan el 70%.
Para Ricardo Ríos, fundador del Círculo de Lectores Guillermo Andreve, los niveles de lectura de España no son tan satisfactorios como los plantea su Ministerio de Cultura, pues a pesar de ser el mayor centro editorial de Iberoamérica se lee poco, es decir, menos que las cifras publicadas.
En Panamá se lee y escribe más, al punto que se cuentan con escritos como Rosa María Britton, Ramón Fonseca, Jorge Thomas y Juan David Morgan, Gloria Guardia que se hacen sentir en el mundo literario, según Ríos.
Este punto de vista es compartido por la presidenta de la Cámara Panameña del Libro, Priscila Delgado, quien señaló que en el mundo entero los índices de lectura rondan el 10%.
Además, en los últimos años se ha motivado más a la lectura a través de las ferias del libro, las cuales han cambiado los hábitos de lectura, a tal punto que considera que "el panameño sí lee". La última feria recibió unas 70, 000 personas, es decir, 35% más que en la primera.
Los círculos de lecturas se convierten en una ventana abierta para exponer este mundo, pero el éxito se logra poco a poco y se fundamenta en compartir las lecturas que se hacen, promover la tolerancia y el respeto a las opiniones de cada lector, así como estimular el deseo de escribir.
Hoy funcionan en universidades, colegios secundarios, supermercados como el Ribasmith (tiene 4 años), bibliotecas, centros penitenciarios (el de Rehabilitación Femenino en la ciudad capital).
Ricardo Ríos, durante tres años, dirigió con mucho éxito un círculo en el Centro de Cumplimiento de Tocumen, permitiendo el crecimiento emocional de los jóvenes. Sin embargo, las autoridades del Ministerio de Desarrollo Social no han continuado con ese proyecto.
Panamá América conversó con Aura de Arosemena, directora de la Biblioteca de la Universidad Latina, quien señaló que inició un círculo de lectura el 2 de julio de 2002. A partir de allí, y mensualmente, se designa una obra a una facultad para su respectiva lectura. Esto fomenta el hábito de leer y forma a lectores y escritores capaces de analizar su entorno.
El círculo se reúne una vez al mes para comentar el libro en conjunto con su autor. En el Círculo de la Latina han participado autores como Rosa María Britton, Florencio Grimaldo, Ricardo Ríos y Juan David Mogan, entre otros.
Las opciones para leer o formar parte de círculos de lectura son múltiples a través de Internet, ya que hay páginas como www.circulo.es donde hay un Catálogo de Colecciones, que es una guía de las obras coleccionables que están disponibles. Es una herramienta fácil de usar y permanentemente actualizada que permite conocer las novedades y ofertas existentes, así como realizar compra de libros. Además, que las personas puedan realizar preguntas a los escritores que forman parte de los Círculos a través de la sección Encuentros Interactivos.
También hay un espacio en el que los socios pueden enviar preguntas a una selección de autores y artistas, las cuales se renuevan continuamente.
  • Lo negativo de no leer: Para María Antonieta Dubourg, uruguaya y licenciada en Español, las personas que no leen tienen una visión mucho más limitada del universo, ya que sólo podrán acceder a lo que ven, a lo que oyen; pero no a ese campo ilimitado que la lectura ofrece. Por su parte, las que leen, adquieren conocimientos, vivencias, informaciones, elaborados por otras personas, de zonas lejanas o cercanas, con las que posiblemente nunca tendrán contacto. Cuando los adultos no le leen, el chico nota, con frecuencia, que se ha saltado una palabra o una frase.


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236069
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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