La situación política en Bolivia atraviesa en la actualidad uno de los momentos más críticos de su reciente historia democrática.
La polarización que se observa en este país es, sin duda, preocupante y no permite encontrar canales de consenso, lo cual puede llevar a una confrontación con graves consecuencias.
Pareciera que los principales actores políticos no están dispuestos a ceder en sus posiciones, incluso estando conscientes del riesgo que toman con esa actitud. El referéndum revocatorio es el último ejemplo claro de esta realidad.
La posibilidad de que Morales pierda es mínima, como tampoco se prevé que los Prefectos sean mayoritariamente revocados. Lo más probable es que tanto el Presidente como los principales líderes de la oposición sean ratificados. Si este escenario se da, es poco probable que la situación en Bolivia cambie drásticamente y el “empate catastrófico” continúe.