El papa canceló parte de su agenda de ayer por una “leve indisposición”, causada por el “cansancio”, tras la intensa jornada que lo ha comprometido “también a nivel emotivo” durante la invocación por la paz en Oriente Próximo junto al presidente israelí, Shimon Peres, y al de Palestina, Mahmud Abás, informó el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi.
Entre las citas que anuló el pontífice estaba la audiencia con los miembros del Consejo Superior de la Magistratura italiana, representados por el vicepresidente, Michele Viettiti, prevista en la Sala Clementina del Palacio Apostólico o el encuentro con el prior de la Comunidad monástica de Bose, Enzo Bianchi, en Magnano, en el norte de Italia o el embajador de Alemania ante la Santa Sede, Reinhard Schweppe.
Francisco ha cumplido con parte de sus citas y se reunió con el prefecto de la Secretaría económica, el cardenal australiano, George Pell, y ha celebrado la misa matutina en Casa Santa Marta, la residencia donde vive.