El papa Francisco instó a los cubanos a servir "a las personas" y no a las "ideas" e insistió en que la importancia de las naciones se mide en cómo atienden a las necesidades de los más desfavorecidos.
El pontífice dijo en su homilía en una multitudinaria misa en la Plaza de la Revolución de La Habana, ciudad adonde llegó el sábado, que el pueblo cubano tiene "vocación de grandeza" y afirmó que debe cuidarla, pero especialmente mediante el servicio a los más frágiles.

"La importancia de un pueblo, de una nación; la importancia de una persona siempre se basa en cómo sirve a la fragilidad de sus hermanos", continuó el papa, que dedicó su homilía a recordar a los cristianos que "todos estamos invitados (...) a hacernos cargo los unos de los otros por amor".
El papa defendió el concepto del "servicio" a los demás pero alertó contra la tentación de querer beneficiar "a los míos en nombre de lo nuestro", porque, señaló, eso puede generar una "dinámica de exclusión".
"Servir significa, en gran parte, cuidar la fragilidad. Cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo", dijo el papa.
Visita a Fidel Castro
El papa Francisco mantuvo un encuentro con el expresidente de Cuba Fidel Castro, a quien visitó en su domicilio de La Habana, según anunció el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
El encuentro se produjo tras la misa que el pontífice ofreció en la Plaza de la Revolución de La Habana, duró unos cuarenta minutos y se produjo en un ambiente "muy familiar e informal", según Lombardi.
Francisco visitó al líder cubano acompañado del nuncio apostólico, Giorgio Lingua, en un encuentro donde también estuvieron la esposa, hijos y nietos de Fidel Castro, en total unas diez personas.
El pontífice y Castro hablaron de "temas de la problemática mundial de hoy", entre ellas sobre el medioambiente, explicó Lombardi.
Fidel Castro aprovechó para preguntar a Francisco sobre "grandes cuestiones sobre el mundo de hoy" que preocupan e interesan al expresidente cubano, dijo el portavoz vaticano.
Además de charlar, Francisco y Fidel Castro intercambiaron varios regalos. Fidel Castro, de 89 años y retirado del poder desde 2006 por una enfermedad, también mantuvo un encuentro con Benedicto XVI cuando visitó Cuba en 2012, si bien en aquella ocasión el expresidente y varios familiares suyos se desplazaron a la Nunciatura para ver al pontífice.
Llama a los religiosos
El papa Francisco hizo un llamamiento a los religiosos y religiosas cubanos para que sean pobres y misericordiosos y dediquen sus vidas a los que denominó los "más pequeños", los "descartes" de la humanidad.
Francisco eligió improvisar una homilía en la Catedral de la capital cubana después de escuchar, consecutivamente, los testimonios del cardenal Jaime Ortega, arzobispo de la archidiócesis de La Habana, y de la hermana Yaileny Ponce Torres, Hija de la Caridad.
El pontífice optó por comentar los testimonios de pobreza y de misericordia que ambos religiosos expusieron en el oficio de vísperas celebrado en el templo y utilizó un lenguaje llano con ejemplos tomados del Evangelio o de la vida religiosa cotidiana.
Disidentes denuncian decenas de detenciones durante la visita del papa
Miembros de la disidencia interna cubana denunciaron decenas de detenciones y arrestos domiciliarios de opositores desde la llegada del papa Francisco a Cuba, donde el pontífice ofició su primera misa en la Isla.
La líder del movimiento disidente "Damas de Blanco", Berta Soler, dijo que fue detenida temporalmente el sábado, tras la llegada del pontífice, y ayer cuando se disponía junto a 22 integrantes de su grupo y su marido, el ex preso político Ángel Moya, a asistir a la misa papal.
"Salimos de la sede (de las Damas de Blanco) 23 damas de blanco y Moya a las 5 de la mañana para poder llegar a la Plaza y fuimos arrestados todos", declaró Soler vía telefónica, tras volver a su casa luego de permanecer detenida varias horas en una comisaría de Alamar, su zona de residencia.
La disidente dijo que ha recibido reportes de arrestos similares de sus compañeras en la provincias de Matanzas, Villa Clara, Guantánamo, así como de Holguín y Santiago de Cuba, las otras dos diócesis que visitará el sumo pontífice durante su estancia de cuatro días en la Isla.