El papa Benedicto XVI manifestó su gran preocupación por el incremento de la "corrupción, la impunidad y la infiltración del narcotráfico" en México.
En su discurso, el pontífice reconoció que existen "diversas formas de violencia, indiferencia y desprecio del valor inviolable de la vida" en México y pidió a los católicos que colaboren en "el reto de transformar las estructuras sociales" de ese país.
"México tiene ante sí el reto de transformar sus estructuras sociales para que sean más acordes con la dignidad de la persona y sus derechos fundamentales", dijo.
Para el Papa la "frecuente situación de pobreza" del país latinoamericano ha aumentado el fenómeno de la migración, por lo que Iglesia debe ofrecer una atención mayor hacia esos católicos que viven en "condiciones precarias" y afrontan "dificultades en un contexto cultural distinto".