El papa Juan Pablo II, con aspecto descansado, bromeó ayer en su residencia estival con los peregrinos de su nativa Polonia, una semana antes de emprender una peregrinación a su patria.
El Papa apareció ante miles de peregrinos durante su audiencia semanal en Castel Gandolfo, situado al sudeste de Roma. A los 83 años, es agradable escuchar ¡Viva el Papa!, bromeó el pontífice tras ser coreado. El Papa cumplirá 83 años el próximo mayo.
Pese a sus dolencias, entre ellas el mal de Parkinson, Juan Pablo mantiene un activo calendario de viajes.
El pasado viernes regresó de un viaje de 11 días por Canadá, Guatemala y México. El 16 de agosto comenzará una visita de cuatro días a Polonia. Salvo el viaje, el Papa permanecerá hasta fines de septiembre en su residencia de Castel Gandolfo.