El destino del presidente Luis González Macchi comenzó a dirimirse ayer cuando la Cámara de Diputados inició un juicio político que podría llevar a su destitución si el Senado atiende los cargos de mal desempeño en contra del jefe del Estado.
El diputado opositor Rafael Filizzola, del partido País Solidario, tuvo a su cargo la lectura del libelo acusatorio, en el que recordó que es la segunda oportunidad que se promueve el enjuiciamiento de un primer mandatario en un mismo período de gobierno. Las acusaciones contra el presidente, del partido Colorado, se fundan en supuestas irregularidades administrativas que involucran actos de corrupción. Después de la lectura de las acusaciones, la Cámara de Diputados levantó su sesión, que se reanudará el próximo miércoles, con la lectura de los alegatos de la defensa. Entre el 7 y el 10 de febrero deberá sesionar el Senado sin presencia del público, para dictar sentencia.
Mientras tanto, el presidente paraguayo cree que el juicio político en su contra es un show, mientras sus acusadores dijeron que se trata de una tragedia. Agregó que "van a ver ustedes, lindo va a estar, será un lindo show", en referencia al juicio en su contra.
Además mencionó que "Nengue" es guía turístico hace más de 10 años. Ha llevado periodistas y turistas a varios puntos de la región. Ayer sus familiares intentaron infructuosamente conversar con él, no obstante, fueron informados que podrían asistir a la visita del fin de semana.
Víctor logró conversar con miembros de la Defensoría del Pueblo a quienes les dijo que le hace falta ropa y frazada "porque se encuentra en un lugar frío", señaló su hermano.
Los paramilitares colombianos liberaron ayer a tres estadounidenses que mantenían retenidos desde el sábado pasado en una zona selvática de la frontera con Panamá, informaron fuentes policiales.
Un portavoz de la Policía de la región bananera de Urabá -noreste, fronteriza con Panamá, precisó que los norteamericanos Megan Smaker, Mark Wedeven y Robert Young Pelton fueron entregados a una comisión humanitaria en una zona del municipio de Unguía, en el departamento de Chocó, 550 km al noroeste de Bogotá. "Ellos están en Unguía, fueron entregados a una comisión humanitaria" integrada por sacerdotes y funcionarios de la Defensoría de Derechos Humanos de la localidad, dijo el vocero policial.
Pelton (47 años), un periodista ex colaborador de CNN y autor del libro "Los lugares más peligrosos del mundo", Smaker y Wedeven fueron retenidos por un comamdo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, exterma derecha) en una zona selvática de la frontera, tras una incursión paramilitar a dos comunidades de Panamá.
La liberación se produjo dos días después que el máximo líder de las AUC, Carlos Castaño, admitiera que los norteamericanos estaban en poder de esos escuadrones de ultraderecha -enemigos a muerte de la guerrilla-, aunque negó que estuvieran secuestrados y anunció que serían entregados a una comisión humanitaria.
Panamá solicitó a Estados Unidos dos helicópteros del ejército para llevar asistencia humanitaria a Paya y Púcuru. La presidenta Moscoso dijo que las dos aeronaves se sumaron ayer a una operación del Servicio Aéreo Nacional y el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) para llevar ropa y alimentos a los índígenas en los poblados de Boca de Cupe, Paya y Púcuro.
Tras las labores de asistencia humanitaria, los dos helicópteros cedidos por Estados Unidos serán utilizados durante los próximos cinco meses en la operación de asistencia humanitaria "Nuevos Horizontes 2003" que se realizará en la zona indígena de la provincia de Chiriquí, 500 km al noreste de la capital.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Justicia y Paz, Maribel Jaén, pidió ayer la creación de un plan integral para mejorar la situación social y económica de la provincia de Darién, que conlleve acciones de vigilancia permanente por parte de la Policía Nacional, para proteger a la población de nuevos ataques de insurgentes colombianos.
Afirmó que la Comisión de Justicia y Paz tiene información proveniente del Vicariato del Darién en torno a más de 500 personas, entre ellas niños y niñas, que están trasladándose sin protección alguna a otras comunidades de la provincia, por el temor a la guerra que se da en Colombia y los recientes ataques al poblado de Paya, donde paramilitares asesinaron a cuatro dirigentes indígenas.