Paraguay pedirá a Venezuela una aclaración sobre si la supresión temporal de visas afecta solo a diplomáticos o se extiende a los ciudadanos sin funciones oficiales, anunció el canciller José Félix Fernández.
El Gobierno caribeño comunicó la cancelación provisional del acuerdo bilateral de supresión de visas. Inmediatamente, la administración del mandatario Federico Franco dispuso hacer lo mismo en reciprocidad.
El hecho formó parte de la ruptura de relaciones diplomáticas desde que el 4 de julio Paraguay declaró persona no grata al entonces embajador venezolano José Arrué, quien se había marchado antes de Asunción.
Posteriormente, Paraguay retiró a su embajador en Caracas, Augusto Ocampos.
“Venezuela tiene un gobierno imprevisible”, dijo Fernández al explicar que los cuatro diplomáticos en Caracas fueron mantenidos en sus funciones “porque en esa ciudad se encuentran unos 300 estudiantes paraguayos que necesitan atención”.
El presidente Franco, presente en la conferencia de prensa, fue consultado acerca de los próximos pasos que dará con respecto a Venezuela, pero se limitó a responder: “al parecer, después de la razón está Hugo Chávez”.
Las malas relaciones entre ambas naciones comenzaron en 2006 cuando Chávez entregó al entonces presidente Nicanor Duarte (2003-2008) el pedido de ingreso de su país como miembro pleno del Mercosur.
La solicitud no fue enviada al Congreso por el expresidente Duarte ni por su sucesor Fernando Lugo para que fuese estudiada, aprobada o rechazada.