Un sector de los empresarios del transporte colectivo paralizó ayer el servicio en gran parte de la capital salvadoreña y en algunas zonas del oriente del país, luego que las maras asesinaron a dos motoristas y amenazaron con incendiar las unidades.
"Desde el viernes comenzó un rumor que las pandillas estaban amenazando para que las rutas no trabajaran, sobre todo en Zacatecoluca (departamento de La Paz, al este de la capital) y la noche del domingo estaba generalizado'', manifestó el dirigente de la Asociación de empresarios del Transporte Público, Roberto Sariano.