Los grupos armados de extrema derecha se instalaron en una vasta zona de la ciudad de Medellín -segunda en importancia en Colombia- que las autoridades arrebataron el año pasado a la guerrilla de las FARC, según denuncias de habitantes del sector recogidas por el diario bogotano El Tiempo.
Según las denuncias, los paramilitares controlan la llamada Comuna 13 -que agrupa a 20 barrios populares donde habitan unas 100,000 personas-, provocando asesinatos, desapariciones y amenazas de muerte a líderes cívicos, algunos de los cuales han debido abandonar la zona.
Con la presencia permanente de hombres encapuchados y fuertemente armados, a los barrios ha regresado la zozobra y temor de los pobladores. Hace 10 días, las autoridades encontraron una fosa común con 15 cadáveres en la vereda Bellavista, contigua a la Comuna 13.
Según vecinos del sector, el incumplimiento de dichos compromisos y la falta de vigilancia permitió que el espacio dejado por los guerrilleros fuera asumido por los grupos de extrema derecha. Mientras tanto el comandante de la Policía, Leonardo Gallego, asegura que "no hay dominio de ningún grupo armado".