Un grupo de paramilitares y guerrilleros colombianos desmovilizados se dedicarán a la erradicación manual de cultivos ilícitos de coca y amapola, como parte de un programa de reinserción a la vida civil, informó ayer el gobierno.
El primer grupo que realizará esta tarea será de unos 150 desmovilizados, en el marco de un plan piloto que busca generar empleo para los desarmados; pero cuando éste sea revisado y ajustado el programa incorporará a otros 850 ex combatientes, explicó el viceministro de Defensa, Andrés Peñate.
"Se trata de un programa piloto con el que se busca generar empleo a quienes se han salido de la guerrilla y las autodefensas. Está dirigido básicamente a aquellas personas que son del campo y les guste el trabajo, para que puedan reincorporarse formalmente a la vida civil", declaró el funcionario.
Peñate comentó que la iniciativa surgió luego de que el propio presidente colombiano, Alvaro Uribe, solicitara al ministerio de Defensa diseñar programas con alternativas de trabajo para los desmovilizados, quienes se quejan de la falta de oportunidades de empleo.
El viceministro agregó que los desmovilizados realizarán la erradicación de las plantas de coca y amapola ayudados con una máquina especial que permite arrancar las plantas de raíz y agilizar el proceso.
"Fue el presidente Uribe el que trajo la máquina de un viaje al Perú, donde se está llevando a cabo un programa similar", añadió Peñate, quien precisó que el ministerio de Defensa contrató la construcción de 1,000 de esos aparatos.