La Cámara de los Comunes del Parlamento británico fue ayer escenario de una seria rebelión de diputados entre las filas del partido Laborista contra la disposición del primer ministro, Tony Blair, a intervenir militarmente en Irak.
Y una moción posterior del Gobierno que da al líder iraquí, Sadam Husein, una "ultima oportunidad para desarmarse" fue aprobada por 434 contra 124.
Se trata, pues, de la mayor rebelión parlamentaria que ha afrontado Blair en sus seis años de mandato como primer ministro. Blair abrió el debate para decir: "Los argumentos que hemos dado sobre Irak son correctos. Espero que la gente acepte que, si debemos actuar e ir a la guerra".
Mientras tanto, el presidente del gobierno español, José María Aznar y el mandatario francés, Jacques Chirac no lograron ponerse de acuerdo en el tema de Irak o cómo desarmar a Sadam Hussein.
En la apertura de un debate en el Parlamento francés sobre la crisis iraquí, el primer ministro francés Jean-Pierre Raffarin dijo que Francia no apoyará una propuesta copatrocinada por EU ante la ONU para dejar el camino expedito a la guerra.
Entre tanto, los 11 partidos que integran la oposición española presentaron ayer una proposición no de ley en la que manifiestan su rechazo a la guerra y exigen una rectificación del Ejecutivo, cuya política exterior consideran dañina para los intereses de España.
El presidente iraquí, Sadam Hussein, dice que prefiere morir antes de abandonar su país y asegura que no destruirá la riqueza nacional incendiando sus pozos petroleros. En una entrevista con la televisora CBS, desestimó la idea de exiliarse para evitar una guerra amenazada por Estados Unidos y Gran Bretaña.
"Moriremos aquí. Moriremos en este país y mantendremos nuestro honor, el honor que corresponde frente a nuestro pueblo", dijo. "Creo que quienquiera... ofrezca a Sadam asilo en su propio país es por cierto una persona carente de moral", dijo el mandatario en la entrevista de tres horas.
"Nos vamos a asegurar de que un dictador brutal no sea reemplazado por otro", declaró ayer, por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush durante un discurso en Washington.
Parlamentarios vetan guerra
Los líderes Blair y Aznar apoyan la postura bélica de Estados Unidos. Pero, Chirac no.