José Luis Rodríguez Zapatero se convirtió ayer en el quinto presidente de gobierno tras la restauración de la democracia española en 1978 al obtener la aprobación del Parlamento con 183 votos a favor, uno de los pasos previos para poder asumir el poder.
El opositor y derrotado Partido Popular votó en contra y otros grupos políticos se abstuvieron. Los 183 votos dados a Rodríguez Zapatero provinieron del Partido Socialista Obrero Español, Ezquerra Republicana de Cataluña, la comunista Izquierda Unida, Coalición Canaria y otros dos partidos regionalistas. El Congreso de los Diputados cuenta con 350 escaños.
De esta forma, el Congreso invistió de forma oficial a Rodríguez Zapatero. En las elecciones presidenciales, el PSOE de Rodríguez Zapatero obtuvo 164 escaños, a 12 menos de los necesarios para obtener mayoría. Ayer obtuvo ese apoyo gracias a los partidos regionalistas, que ocuparon 19 escaños.
Los partidos vascos y catalanes conservadores se abstuvieron. El flamante presidente jurará su cargo en una ceremonia hoy, y mañana se efectuaría el traspaso de las carteras ministeriales. El juramento se realiza ante el Rey Juan Carlos I.
El flamante jefe del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, de 43 años de edad, se convirtió ayer en el quinto presidente del gobierno español desde la vuelta de la democracia a España.
El jefe del gobierno saliente fue uno de los primeros en felicitar a su sustituto de manera fugaz, al que deseó "buena suerte" tras la votación que elevó a Zapatero a la cabeza del nuevo gobierno socialista, cuya composición será dada a conocer oficialmente hoy.
También hoy, comunicará al monarca la composición de su gabinete, cuyos miembros jurarán sus cargos ante el rey mañana.
El nuevo presidente se mostró dispuesto a "trabajar y cumplir los compromisos" adquiridos, tras ser investido con mayoría absoluta por el Parlamento.
Al inicio de un mandato que Rodríguez Zapatero quiere que se caracterice por el diálogo, el nuevo jefe del Ejecutivo tendrá que afrontar algunas de sus principales promesas, en especial el compromiso de retirar las tropas españolas destacadas en Irak como fecha tope el 30 de junio, si la ONU no se hace con "el control político y con la dirección militar" de la situación.
Durante el debate de investidura, el candidato reiteró que su compromiso electoral al respecto es "firme" y que ayer mismo, dado el deterioro, comenzaría a analizar la mejor respuesta para garantizar la seguridad de los militares españoles.
Parlamento aprueba a Rodríguez Zapatero
El nuevo mandatario dará a conocer hoy a su gabinete y mañana se juramentará ante el Soberano español.