El presidente de la región de Cataluña, Carles Puigdemont, anunció ayer que dejara en manos del Parlamento autonómico la respuesta al "ataque" del Gobierno español, que ayer propuso el cese de todo el Gabinete de esa comunidad, entre otras medidas para frenar el proceso independentista.
Puigdemont emitió una declaración institucional horas después de que el Ejecutivo español propusiera, para su ratificación por el Senado el 27 de octubre, el cese del líder catalán y de todo su Gabinete, limitar las funciones del Parlamento regional y convocar elecciones autonómicas en el plazo máximo de 6 meses.
Todo ello, según el Gobierno central, con el objetivo de restaurar el orden constitucional en esa región, donde las autoridades han impulsado un movimiento independentista considerado ilegal por la Justicia española.
La decisión del dirigente secesionista catalán fue pedir la convocatoria de un pleno del Parlamento autonómico -previsiblemente antes del día 27- para "debatir y decidir" una respuesta a las medidas contra el proceso independentista que impulsa y con el objetivo de "defender las instituciones" de Cataluña.
Protesta
Las autoridades catalanas, entre ellas el presidente Carles Puigdemont, y miles de personas más se manifestaron en el centro de Barcelona contra las medidas decididas ayer por el Gobierno español para restablecer el orden constitucional frente el desafío secesionista.
Con gritos de "independencia" y "libertad", la concentración de protesta transcurrió con el lema "En defensa de los derechos y las libertades" y, según la Guardia Urbana de Barcelona, contó con la presencia de unas 450 mil personas.
La protesta había sido convocada inicialmente, hace unos días, para reclamar la libertad de los líderes de dos entidades sociales independentistas de Cataluña.
Ambos se encuentran en prisión provisional incondicional por orden judicial como sospechosos de un delito de sedición por "promover", supuestamente, el asedio a la Guardia Civil (cuerpo de seguridad estatal) en Barcelona cuando efectuaba un registro en una dependencia del Gobierno regional el 20 de septiembre pasado.
Al término de la marcha se leyó un manifiesto en el que se anima a los ciudadanos a seguir movilizándose para "defender Cataluña y sus instituciones democráticamente elegidas" y por la libertad de los dos activistas encarcelados por sedición.
El manifiesto de la protesta se ha modificado a lo largo del día de ayer para incluir el rechazo a la decisión del Consejo de Ministros de aplicar el artículo 155 de la Constitución para acabar con el movimiento secesionista y devolver la legalidad constitucional a Cataluña.
Concentración
La comparecencia de Carles Puigdemont estuvo precedida de una manifestación en Barcelona en la que miles de personas (unas 450 mil, según la Guardia Urbana) protestaron contra la decisión del Consejo de Ministros de ayer y para pedir la libertad de dos líderes de entidades sociales secesionistas que están en la cartel desde hace unos días por el supuesto delito de sedición.
El propio Puigdemont y otros líderes secesionistas catalanes podrían también ser objeto de la misma acusación por parte de la Justicia por promover ese proceso independentista que ha sido rechazado en todos sus pasos por los tribunales.