El Parlamento ecuatoriano se declaró hoy en receso por un mes, un día antes de la instalación de la Asamblea Constituyente que, según el jefe de Estado, Rafael Correa, tiene supremacía sobre el actual poder legislativo.
La decisión se adoptó por 62 votos a favor de los 85 presentes, indicó a Efe una fuente del Parlamento.
Veinte diputados se abstuvieron y tres votaron en contra.
Correa, que pondrá su cargo a disposición de la Asamblea el próximo viernes, ha señalado que esa nueva entidad, que tendrá plenos poderes, debe disolver el Parlamento, en el que el jefe de Estado no tiene diputados electos en las urnas.