Un importante funcionario del Parlamento de Irak recomendó ayer rechazar la nueva resolución de desarme de la ONU y el jefe de la legislatura dijo que la misma era “un preámbulo para la guerra”.
Ambos hablaron en una reunión parlamentaria de emergencia convocada por el presidente Sadam Hussein para debatir la enérgica resolución de las Naciones Unidas, que demanda a Bagdad desarmarse o enfrentar una posible acción militar.
Sin embargo, la decisión final sobre la resolución aprobada por unanimidad la semana pasada por el Consejo de Seguridad de la ONU quedará en manos del Consejo del Comando Revolucionario, el cuerpo de más autoridad en Iraq y que es encabezado por Hussein.
El presidente del Parlamento, Saadoun Hammadi, dijo a la prensa durante un receso de la asamblea que los diputados volverían a debatir la resolución el martes y que votarían una moción para rechazar el texto de la ONU y dejarían la decisión final a Hussein.
La sesión continuará hoy, pero no se sabe si la votación se hará este día.
Estados Unidos advirtió a Irak que un solo paso en falso podría provocar una acción militar. “No tengo una responsabilidad más grande que la de proteger al pueblo estadounidense. Si la acción militar es necesaria para nuestra propia seguridad, voy a asignar toda la fuerza y el poder de los militares, y vamos a imponernos”, dijo ayer Bush durante una ceremonia en conmemoración del Día de los Veteranos en la Casa Blanca.