Los sandinistas y sus aliados en el Parlamento de Nicaragua fracasaron en su intento de reanudar las labores legislativas, con lo cual se abre un nuevo capítulo de crisis en ese poder del Estado.
El bloque sandinista, que tenía previsto ratificar el protocolo de entendimiento entre la empresa española Unión Fenosa y el Gobierno de Managua, aprobar préstamos y leyes sociales, reunió a 46 de los 92 diputados que integran la Asamblea Nacional.
La oposición se resistió a hacer quórum en "protesta" ante la negativa de dar trámite a un proyecto de ley para declarar nulas las elecciones municipales de noviembre pasado.