Otra novedad en la historia de Irak: el jefe de Estado saliente, el sunita Ghazi Al Yauar, aceptó dejar su puesto para convertirse en vicepresidente, sin ser expulsado o ejecutado, como fue el caso de todos sus predecesores desde la instauración de la República en 1958.
El otro vicepresidente elegido es el ministro de Finanzas saliente, el chiíta Adel Abdel Mahdi, antiguo maoísta que luego fue partidario de la revolución iraní.
Con 72 años, Talabani es el jefe de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), uno de los principales partidos kurdos de Irak. Los tres miembros del Consejo presidencial prestarán juramento hoy anunció el jefe del Parlamento Hajem Al Hassani. Talabani anunció que ese mismo día el Consejo presidencial escogerá oficialmente como primer ministro al chiíta Ibrahim Jaafari, líder del partido fundamentalista chiíta Dawa.
Este último será el encargado de formar gobierno, cuya composición ya está prácitamente definida.
El presidente norteamericano George W. Bush felicitó a los nuevos dirigentes iraquíes, calificando la elección de "etapa importante en la transición de Irak hacia la democracia".
Turquía, preocupada por las ideas independentistas de los kurdos de Irak, llamó por su parte a Talabani a obrar en favor de la "unidad" de su país.
Sadam Hussein que no vaciló en matar con gases a 5,000 de ellos en 1988, a deportarlos o a obligarlos al exilio.
La lista kurda llegó en segunda posición en las elecciones generales del 30 de enero pasado, y cuenta con 77 diputados, detrás de la de los chiítas de la Alianza Unificada iraquí, que cuenta con 146.