El párroco de la Iglesia de Santa Maria Assunta, en la pequeña localidad norteña italiana de Paderno di Ponzano Veneto, presta cada viernes algunas salas de su parroquia a la comunidad musulmana para que se pueda reunir.
"Es inútil hablar tanto de diálogo cuando luego les damos con la puerta en las narices. Para mi son todos hijos de Dios", explicó Aldo Danieli, el párroco.