Mientras el mundo acude en ayuda de los sobrevivientes del devastador terremoto, arqueólogos de distintos países planean un estudio conjunto para restaurar los tesoros culturales destruidos.
"El daño a algunos de los sitios más preciosos del mundo ha sido enorme y se requiere restauración. La única forma de hacerlo es mediante una red de expertos que trabajen en conjunto", señaló Yasumichi Murakami, un arquitecto japonés experto en conservación.
Entre los sitios dañados que integran la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO se encuentran la antigua ciudad de Galle y sus fortificaciones, en Sri Lanka.
También sufrieron daños los santuarios de los siglos VII y VIII de Mahabalipuram y los Templos del Sol de Konarak, en los Estados indios de Tamil Nadu y Orissa, respectivamente, y el Parque Ujung Kulon, en Sumatra.