El Ejecutivo chino anunció que endurecerá las concesiones de nuevas licencias en el sector de la construcción en un intento por aliviar el exceso de inversión de esta industria en China.
En una comunicado publicado hoy por la agencia estatal Xinhua, el Consejo de Estado (ejecutivo) señaló que "el continuo aumento de los activos fijos del sector puede empujar el rápido crecimiento económico hacia un recalentamiento".
Según el texto, los nuevos proyectos de construcción tendrán que superar una serie de exámenes y procedimientos, además de cumplir con las políticas industriales, los planes de desarrollo, la regulación sobre uso de los terrenos y los estándares de acceso al mercado en vigor.
La inversión en construcciones, factorías y otros activos fijos urbanos se disparó en un 26,9 por ciento en los nueve primeros meses del año, hasta los 1,2 billones de dólares (808.000 millones de euros), según datos publicados por el Buró Nacional de Estadística.
En ese período, fueron registrados 191.086 nuevos proyectos de construcción, con un incremento del 13,3 por ciento y una inversión prevista de 900.000 millones de dólares (con un aumento del 26,5 por ciento).
Según los expertos, el motivo de este crecimiento en activos fijos en el sector es el gasto en inmobiliaria, que a pesar de las medidas gubernamentales para frenar los precios y la inversión, registró en octubre un aumento de ventas del 20 por ciento con respecto al mismo mes de 2006.
El precio de la vivienda se disparó en un 9,5 por ciento el mes pasado en las 70 principales ciudades, con niveles tan desorbitados que quedan fuera del alcance del bolsillo de un salario medio chino.
Por otro lado, el sector de la construcción se está viendo también asediado por medidas ecológicas que han forzado al Ejecutivo a rechazar el 32 por ciento de los nuevos proyectos en lo que va de año, por no cumplir con los requisitos de ahorro de energía y emisiones contaminantes.