Organizaciones ambientalistas alertaron en Honduras que el estado del arrecife coralino mesoamericano es "crítico y frágil".
"El estado de los arrecifes mesoamericanos es crítico por la contaminación, la sobrepesca, el dragado costero y el cambio climático", explicó el representante de la organización no gubernamental a la Internacional Arrecifes Saludables (HRI, por sus siglas en inglés), Ian Drysdale.
El ambientalista indicó que a pesar de que se han "dado pasos muy importantes" para proteger el arrecife coralino mesoamericano, su estado sigue "siendo delicado".
Ante tal situación, pidió a los gobiernos "invertir y trabajar más" para preservar las "joyas que hay que proteger" en los más de mil kilómetros de costas que tienen México, Belice, Guatemala y Honduras, países que forman parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano.
"Los arrecifes están sufriendo porque están seriamente amenazados", subrayó Drysdale, quien señaló que conservar los arrecifes requiere un compromiso de las autoridades, organizaciones no gubernamentales y sector privado.
El cambio climático es otra amenaza a la que se enfrentan los arrecifes, ya que el incremento de la temperatura provoca un blanqueamiento de coral y brotes de enfermedades, según el reporte de la Salud Ecológica del Arrecife Mesoamericano, presentado por Drysdale.
La invasión del pez león, las descargas deliberadas de petróleo, desechos marinos y desperdicios industriales son otras de las amenazas que afectan los arrecifes, según el informe.
En el arrecife mesoamericano viven más de 300 especies de peces, más de 200 de coral y algunas de las poblaciones más grandes de tortugas marinas en peligro de extinción.