El volcán chileno Llaima, que volvió a entrar en erupción expulsando una columna de gases y cenizas de más de 7,000 metros de altura y 100 kilómetros de extensión, ha obligado a evacuar ya a 71 personas, informaron fuentes oficiales.
Según el Servicio Nacional de Geología y Minería, han sido evacuadas las áreas de Vilcún y de Curacautín, localidades próximas al Llaima, cuya actividad obligó a decretar la alerta roja en ocho municipios cercanos.
Las autoridades han tomado esta decisión a raíz de los riesgos asociados a la generación de lahares, que son deslizamientos de barro resultado de la mezcla de ceniza volcánica y escombros con agua que pueden provocar un aumento del caudal del río Calbuco.