El presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, comienza hoy una visita de dos días a Brasil en la que tomará la temperatura a las relaciones políticas y comerciales entre las dos mayores economías de América Latina.
La visita a Brasil se enmarca dentro de la gira por seis países de la región que Peña Nieto comenzó el lunes en Guatemala y que incluye además a Colombia, Chile, Argentina y Perú.
El mandatario electo comenzará la etapa brasileña de su gira en la ciudad de Sao Paulo, el motor económico del país y donde hoy se reunirá con líderes de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), el gremio más influyente del país.
Mañana jueves, en Brasilia, Peña Nieto se entrevistará con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, tras lo cual partirá con destino a Chile.
Brasil y México, por el tamaño de sus economías, ejercen un liderazgo regional y entre los objetivos de la gira está el de "construir una agenda multilateral en temas de migración, seguridad y desarrollo económico", según el equipo del presidente electo.
Por su fortaleza económica, Brasil y México se sientan a la mesa del G-20, el grupo que reúne a las mayores economías del mundo desarrollado y en desarrollo, que en los últimos años tiene un papel relevante en la búsqueda de soluciones a la crisis financiera mundial. Igualmente, se espera que Peña Nieto abogue por una consolidación de la relación bilateral, mediante un mayor intercambio comercial tras superar diferencias surgidas a comienzos de año por las restricciones brasileñas a importaciones de vehículos mexicanos.