El 74% de los brasileños quiere que se ejecuten de inmediato las penas aplicadas a los 25 condenados en el llamado “juicio del siglo”, referido a corruptelas que en 2005 pusieron en jaque al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, según un sondeo divulgado.
La encuesta fue realizada por la empresa Datafolha y dice que un 14% de los consultados consideró que los reos deberían ser juzgados otra vez y que otro 12% prefirió no responder sobre el asunto.
Datafolha explicó que para la encuesta fueron entrevistadas 4,717 personas de 196 ciudades entre los pasados 27 y 28 de junio.
La corrupción y la impunidad han sido unos de los principales blancos de las protestas que desde el pasado 10 de junio se han tomado las calles del país.
El juicio se celebró el año pasado y concluyó con duras penas contra 25 de los acusados, todos políticos y empresarios declarados culpables de participar en un escándalo de financiación ilegal de campañas y de sobornos en el Parlamento.
Según las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo, 11 de los reos cumplirán sus penas en régimen de reclusión, otros 11 lo harán en un sistema semiabierto, que les obligará a dormir en la cárcel, y otros tres evitarán la prisión gracias a beneficios que obtendrán por haber sido condenados a menos de tres años.
Las penas, sin embargo, no han sido ejecutadas pues la Corte debe examinar los últimos recursos permitidos a las defensas.