El Pentágono entregó ayer máscaras de protección contra armas químicas y biológicas a los periodistas que cubren esa secretaría con regularidad, en previsión de eventuales ataques bioterroristas.
Tres docenas de periodistas de los diversos medios de comunicación que cubren el Pentágono recibieron las máscaras protectoras durante una sesión de capacitación sobre su uso en el Departamento de Defensa de EU.
El edificio del Pentágono fue uno de los objetivos atacados por los terroristas suicidas que el 11 de septiembre de 2001 secuestraron cuatro aviones de pasajeros, que dejaron unos 3,000 muertos. Dos de los aviones chocaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y el cuarto avión secuestrado se estrelló en una zona rural de Pensilvania.
"Esta es una máscara talla única para escapar durante una emergencia y ha sido diseñada para proteger la cabeza, la respiración y los ojos de agentes químicos y biológicos, y de partículas radiactivas", explicó Paul Lilly, de la empresa HazTrain, contratista de estos objetos.
En febrero pasado las autoridades de Defensa estadounidenses empezaron a distribuir este tipo de máscaras entre los 25,000 empleados civiles y militares del Pentágono en Virginia, cerca de Washington.