Pekín abrió al público su nuevo Gran Teatro Nacional, diseñado por el arquitecto francés Paul Andreu y que está llamado a convertirse en un símbolo del Pekín moderno gracias a su curioso diseño en forma de huevo.
La apertura es sólo parcial y bastante atípica: los pequineses han sido autorizados a tocar la cubierta ovalada, recubierta de plazas de titanio, y también pueden pasear por los alrededores, pero aún no pueden entrar al gran edificio.
La gran inauguración está prevista para el mes de septiembre, y se desconoce cuál será el artista que estrenará el teatro.