Varios centenares de payasos mexicanos peregrinaron hasta la Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México, para expresar su devoción a la famosa Virgen Morena.
Los peregrinos, vestidos con los coloridos atuendos y maquillajes característicos de su oficio, se encontraron a media mañana en la Glorieta de Peralvillo del centro de la capital mexicana.
Desde allí caminaron durante dos horas por la Calzada de Guadalupe.
Además, un tribunal de Harrogate declaro el hallazgo "tesoro nacional".
El juez de instrucción de North Yorkshire Geoff Fell comentó que el caso de los objetos encontrados por los Whelan era uno de los "más increíbles" y señaló que en este condado inglés se sentían "muy orgullosos" de su herencia vikinga.
Por otro lado, en una conferencia de prensa en el Museo Británico, el comisario Jonathan Williams subrayó la "importancia histórica" de las piezas halladas, de las que indicó que "cuentan una historia diferente de ese periodo".