El tiempo se mostró clemente con los fieles musulmanes que participan en la peregrinación anual a La Meca durante el ascenso al monte Arafat, después de las fuertes lluvias que causaron cerca de setenta muertos.
Cerca de 2,5 millones de fieles, la mayoría extranjeros, han acudido este año a Arabia Saudí para participar en la peregrinación a los lugares santos, que se centra en las localidades de La Meca y Medina.
Junto a las medidas de seguridad, este año las autoridades saudíes han prestado un especial interés a las medidas sanitarias, ante el miedo de un contagio masivo de gripe A.
La distribución de más de 600 mil máscaras y un millón doscientas piezas de material estéril es gratis para los peregrinos
El portavoz del Ministerio de Salud, Jaled al Mirgalani, aseguró en una rueda de prensa que no existe temor a un brote de gripe durante el "hach", debido a las medidas de precaución que se han adoptado.
Todos los hospitales y centros médicos de La Meca y de los otros lugares santos están preparados para recibir casos de gripe A, explicó Mirgalani, quien informó también de que cuatro peregrinos habían muerto y que otros 68 estaban infectados. Los cuatro fallecidos, como ya se informó el pasado sábado, son un indio, una marroquí y un sudanés, los tres de 75 años, así como una joven de 17 años procedente de Nigeria.
En el lugar donde hace catorce siglos el profeta Mahoma pronunció su último sermón, los creyentes purifican sus pecados y cumplen con uno de los rituales más importantes del "hach" (peregrinación).
El monte Arafat, conocido también como "Yabal al Tauba" (monte del Arrepentimiento), está completamente cubierto por los fieles, que tras la puesta del sol se desplazarán a la localidad vecina de Muzdalifa.
Vestidos con el "irham", un traje de dos piezas de tela blanca sin costuras, los peregrinos han recitado durante la ascensión al monte, frases de alabanza a Dios, entre las que domina "Labbaik Allah-umma Labbaik" (Aquí estoy, Oh Señor).
En la segunda jornada del "hach", la lluvia ha dado un respiro a los peregrinos, después de que fallecieran 77 personas y otras 900 tuvieran que ser rescatadas a causa de las fuertes precipitaciones y las inundaciones, según la agencia de noticias saudí SPA.
Las regiones más afectadas fueron las de Yeda, La Meca y Rabegh. En la primera se produjeron la mitad de las víctimas y en total cayeron unos 70 milímetros de lluvia en menos de dos horas, lo que supone más de dos tercios de la precipitación media anual del país.
Según las previsiones meteorológicas, la lluvia estará presente en las próximas jornadas, lo que dificultará el desplazamiento de peregrinos.
Algunos de los que querían llegar a La Meca desde Yeda no consiguieron su propósito o tuvieron que dedicar todo el día a un desplazamiento para el que normalmente se necesitan 45 minutos.
Las fuerzas de seguridad se esfuerzan por limpiar los destrozos causados por las lluvias, y garantizar la seguridad y tranquilidad de los peregrinos, que durante su estancia en el valle de Mina vieron cómo se inundaban algunos de los campamentos.