EL PERIODISTA británico Alan Johnston que pasó 114 días secuestrado, y fue liberado por una operación de la fuerza de seguridad del movimiento islámico HAMAS, dijo que sabe muy poco de sus captores a pesar del tiempo que pasó con ellos, casi cuatro meses, pero aseguró que le trataron bien y no le torturaron.
"Hubo dos hombres muy jóvenes que acostumbraban a entrar a la habitación o venían a comunicarme cosas pero no supe mucho de ellos", dijo el ya ex corresponsal de la BBC en Gaza.
Y agregó que "la primera noche tuve una conversación con el líder del grupo en la que le dijo que no iban a matarle ni a torturarle" y en ese sentido "nada en su comportamiento normal fue violento".
Visiblemente cansado y más delgado, el periodista manifestó sobre los momentos previos a su liberación que "ayer vino un joven desconocido para pedirme que me vistiera porque regresaba a Inglaterra".
"Eso ya me lo habían hecho otras veces, por lo que nos les creí", subrayó.
Johnston fue liberado la madrugada después de 16 semanas de cautiverio, y tras una comparecencia junto al ex primer ministro de HAMAS, Ismail Haniyeh, que obtuvo su liberación, fue trasladado a Jerusalén.
El periodista estuvo en poder del llamado Ejército de Islám, un grupo armado al que unos vinculan con la red terrorista Al Qaeda y otros con el poderoso clan de los Dormush, uno de los más activos en la Franja de Gaza.
Sobre los momentos más duros de su cautiverio, relató que los sucesos en Gaza durante el mes de junio "preocuparon" a sus captores.
"Cuando HAMAS tomó Gaza, ellos y toda la gente en Gaza se preocuparon bastante", dijo Johnston, que a pesar de haber bajado de peso y presentar un semblante pálido, tenía una apariencia externa impecable y compareció afeitado y rapado.
Acerca de la situación en la Franja de Gaza, en la que trabajó los tres años previos a su secuestro, dijo no saber "qué pasará".
"No sé que ocurrirá en el futuro. A veces parece que ellos (los grupos palestinos) ven el mundo en términos de blanco y negro pero esa es su forma de pensar".
A una pregunta de un periodista, negó que hubiera tratado de escapar de sus captores y aseguró que nunca perdió la esperanza mientras permaneció "en un cuarto pequeño y sin luz".
"Esperaba el momento en que pudiera regresar a la vida; trataba de seguir con fuerzas", agregó Johnston mientras sonreía con frecuencia y agitaba las manos al hablar.
Y contó que él mismo solía prepararse la comida en una cocina que estaba al lado de la habitación en la que lo mantenían, y que con la excepción de algunos alimentos que le sentaron mal en las últimas semanas, en términos generales estuvo bien de salud, si bien espera reponerse de las "secuelas psicológicas".
El corresponsal británico también aprovechó su intervención para agradecer repetidamente la labor de los medios de comunicación y las personas que "conservaron viva su historia".
Los padres de Johnston, Graham y Margaret, y su hermana, Katriona, se mostraron "rebosantes de alegría" y resaltaron que esperaron 114 días por una buena noticia.
"Los últimos 114 días han sido días horribles para nosotros, pero en particular para Alan. Durante este tiempo, no perdimos la esperanza".
La familia, que reconoció vivió una "pesadilla diaria", expresó su agradecimiento a todos los que han trabajado intensamente para lograr la liberación de Johnston: la población de Gaza, la región de Oriente Medio, el Ministerio británico de Asuntos Exteriores y la BBC.
Periodista británico habla de su secuestro
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