Un espeso misterio subsiste sobre las causas que provocaron la muerte del líder palestino Yasser Arafat, ocurrida ayer después de una agonía de 14 días en el hospital Percy, de Clamart, a 20 km de París.
Conforme a la ley francesa, los médicos y el hospital están sometidos a un deber de reserva, tanto sobre la enfermedad como las circunstancias del deceso, pues se trata de informaciones de carácter privado. Sólo la familia puede dar ese tipo de información.
Entre su ingreso al hospital el 29 de octubre, y su deceso, ocurrido ayer, se difundieron diferentes hipótesis, aludiendo a la posibilidad de cáncer, leucemia e incluso envenenamiento del dirigente.
Todas esas informaciones fueron desmentidas por el círculo de colaboradores más estrecho de Arafat.
El médico personal del líder palestino, el jordano Achraf al Kurdi, pidió una autopsia e investigar las causas de su muerte.
"Reclamo una investigación oficial y una autopsia del cuerpo para que el pueblo palestino conozca con toda claridad las causas de la muerte", dijo a la cadena de televisión Al Yazira.