Dos atacantes suicidas se inmolaron el jueves en un concurrido mercado de una ciudad chií ubicada al sur de Bagdad, matando a 60 personas y lesionando a 143, dijo la policía.
Se trata del más reciente de una serie de ataques insurgentes contra la secta mayoritaria durante el mes islámico santo del Muharram.
El ataque sucedió en el mercado al aire libre Maktabat en el centro de Hila, a 95 kilómetros al sur de Bagdad, mientras los compradores adquirían alimentos para la cena.
Los agentes detuvieron a uno de los atacantes por considerarlo sospechoso. El atacante detonó entonces sus explosivos, seguido poco después por su compañero que caminaba detrás de él.
En el atentado murieron 60 personas y decenas resultaron lesionadas, expresó el capitán Muthanna Jaled, portavoz de la policía en la provincia de Babil, de la que Hila es la capital.
Hila fue escenario de uno de los ataques más letales de la guerra en Irak, cuando un atacante suicida detonó su vehículo y mató a 125 personas el 28 de febrero del 2005.
El ataque suicida ocurre mientras las fuerzas de seguridad de Irak y Estados Unidos se preparaban para implementar un operativo de seguridad que traiga calma a la capital.