El canciller peruano, Oscar Maúrtua, pidió a la organización hemisférica que realice un "pronunciamiento "ad hoc" que ratifique la plena vigencia y el respeto del principio de no intervención" de un estado miembro en los asuntos de otros.
Con tono muy contundente, Maúrtua tachó de "inadmisible" la "reiterada práctica intervencionista" de Venezuela y de su presidente, Hugo Chávez, en el proceso electoral peruano, así como sus ataques contra el triunfador en los comicios celebrados el domingo, el socialdemócrata Alan García.
Tras subrayar que la OEA no puede quedarse indiferente o impasible ante lo que está ocurriendo, se dirigió incluso al secretario general, José Miguel Insulza, para recordarle que una de sus principales misiones consiste en velar por la Carta constitutiva del organismo, que recoge el derecho de cada país a elegir su sistema político sin ningún tipo de interferencias.
Según Maúrtua, las intromisiones de Venezuela perjudican ahora al Perú pero, a largo plazo, puede afectar a la estabilidad democrática de todo el hemisferio.
Sus denuncias tendrán una respuesta "adecuada" de Venezuela, según declaró el canciller venezolano, Alí Rodríguez, al término de la primera sesión plenaria de la 36 Asamblea General del organismo.
Rodríguez, que siguió con atención e incluso tomó notas del discurso de su homólogo peruano, avanzó su convencimiento de que va a fracasar el intento de Perú de "colocar a Venezuela contra la pared".
En su opinión, las autoridades peruanas están teniendo una actitud de "tirar la piedra y esconder la mano" y de presentarse como víctimas.
"Si tiran la piedra, no pretendan que les respondamos con flores", dijo.
De acuerdo con Rodríguez, fue el presidente peruano, Alejandro Toledo, el que desencadenó una serie de ataques contra Chávez, que se vienen repitiendo desde el 2002.
Algunos países ya se han posicionado en esta disputa entre Caracas y Lima.
Es el caso de Estados Unidos, el enemigo número uno de Venezuela, que inmediatamente ha dado la bienvenida a la denuncia peruana y al triunfo de García en Perú.
El número dos del Departamento de Estado y jefe de la delegación estadounidense, Robert Zoellick, aseguró que el pueblo peruano ha dado la mejor respuesta a las intromisiones de Venezuela, al elegir a Alan García como presidente.
Caracas y Lima viven una aguda crisis diplomática desde finales de abril pasado que incluye la retirada de los respectivos embajadores de cada país.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió el pasado 28 de mayo que rompería las relaciones diplomáticas con Lima en el caso de que García ganaba las elecciones.
José Miguel Insulza dijo que los países americanos "debemos acostumbrarnos a discutir nuestras diferencias con altura".