Millones de tortugas marinas, tiburones, aves y otras especies en peligro de extinción mueren cada año de forma accidental en el Triángulo de Coral, daños colaterales de los métodos de pesca agresivos que no distinguen entre especies, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Ante la escala de esta matanza silenciosa en uno de los ecosistemas marinos más ricos y frágiles del mundo, el WWF ha lanzado una campaña para luchar contra la denominada pesca accidental o indiscriminada.
"Su impacto es muy grande. Especialmente entre animales protegidos, como las tortugas marinas. El número de muertes accidentales es enorme", asegura Lida Pet-Soede, responsable del Programa Triángulo de Coral de WWF.
El problema reside en las técnicas pesqueras empleadas, que, al no ser selectivas, capturan muchas más especies de las que persiguen en esta región delimitada por Filipinas, Indonesia y las Islas Salomón.