La Defensoría del Pueblo de Colombia denunció que al menos 250 migrantes extranjeros, la mayoría de ellos cubanos, están varados en Turbo, localidad del departamento de Antioquia (noroeste), por el cierre de la frontera con Panamá.
El organismo dijo que la Defensoría Regional de la zona de Urabá recibió denuncias sobre personas inescrupulosas que "estarían cobrándoles sumas importantes de dinero" a los migrantes para gestionar en Bogotá su paso a territorio panameño por el mar Caribe o por la selva del Darién, frontera natural entre los dos países.
El presidente Varela anunció el cierre de la frontera con Colombia para combatir el tráfico de drogas y de personas.
La Cancillería colombiana consideró entonces "adecuada" la decisión y destacó que el paso de migrantes legales funciona normalmente.
Debido a la presencia de los inmigrantes ilegales y a la población flotante que se acumula en Turbo, las autoridades municipales viajaron a Bogotá para solicitar la intervención del Gobierno Nacional porque "las condiciones logísticas para albergar y sostener a este grupo de extranjeros son insuficientes".