Los alcaldes de las principales ciudades portuarias del sur de Galicia (noroeste de España), reunidos ayer en Pontevedra, exigieron que se utilicen "todos los medios disponibles para evitar que el petrolero "Prestige" siga derramando combustible en las playas.
"No podemos depender de los vientos y de las corrientes marinas para luchar contra la posible llegada del fueloil", afirmó el alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Tirhs.
Mientras, el gobierno español proseguía ayer con sus esfuerzos por limpiar la mancha provocada por el vertido del naufragado buque, en tanto, que la marina portuguesa dijo que el petrolero seguía vertiendo más combustible al mar.