El hábitat de los osos panda, en la provincia china de Sichuan (suroeste), se vio gravemente dañado por el terremoto del 12 de mayo, que causó 90.000 muertos. China necesita ayuda internacional para recuperar la zona con el fin de garantizar la supervivencia de la especie
El subdirector del Departamento Forestal de Sichuan, Luo Zengbin, llamó a la participación de organizaciones internacionales en la recuperación de los bosques de montaña de la provincia, un proyecto en el que China gastará 1.370 millones de dólares.
Según Luo, el terremoto de 8,0 grados de magnitud ocurrido en mayo destruyó los corredores por los que los osos panda se movían para alimentarse o aparearse, poniendo en peligro la reproducción de un animal del que sólo quedan unos 1.600 ejemplares en libertad.