El Gobierno alemán quiere que se produzca una condena internacional del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, después de que éste volviera a incurrir en declaraciones antisemitas y minimizara la realidad del Holocausto.
Durante una reunión del Consejo de Ministros, la canciller, Angela Merkel, calificó de "inconcebibles" las declaraciones de Ahmadineyad.