Un fiscal ruso recomendó ayer destituir a los funcionarios militares a cargo de la seguridad de los edificios del gobierno en la capital chechenia, a raíz de una explosión que causó la muerte a 61 personas.
El primer ministro designado por el Kremlin en Chechenia, Mijail Babich, dijo a The Associated Press que por lo menos 61 personas murieron a causa de las dos potentes explosiones del viernes en un complejo de gobierno en Grozny, la capital chechenia. Dijo que el balance de muertos al parecer seguiría aumentando debido a que numerosas personas se llevaron los restos de sus familiares inmediatamente después de los atentados antes que comenzaran las operaciones de rescate.