Congresistas y responsables de campañas de seguridad solicitaron hoy la dimisión de la presidenta de la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo (CPSC, en inglés) de EE.UU., por la existencia en el mercado de juguetes con altos índices de plomo.
Apoyado en las conclusiones del informe "Toxic Trade: Globalization and the Safety of the American Consumer", publicado hoy por el centro de estudios Campaign for Americas Future (CAF), el senador demócrata Sherrod Brown (Ohio, EE.UU.) solicitó un mayor presupuesto para la CPSC y exigió el cese de Nancy Nord, presidenta del organismo.
Una intoxicación por plomo puede desarrollar anemia y dolores de estómago e incluso problemas de desarrollo y del sistema nervioso, según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC en inglés).
"La caótica política comercial de nuestra nación permite la entrada de juguetes contaminados a nuestros hogares; la apatía de la actual Administración a la hora de proteger a nuestras familias resulta vergonzosa y, en el peor de los casos, potencialmente mortal", afirmó Brown.
El senador, que compareció en una conferencia telefónica junto a la legisladora demócrata Rosa DeLauro (Connecticut) y al codirector del CAF, Robert Borosage, recordó que más de 21 millones de juguetes y productos fabricados en China fueron retirados del mercado de EE.UU. desde agosto.
China es el principal exportador de juguetes del mundo, con 22.000 millones de unidades vendidas en el extranjero en 2006, que suponen un 60 por ciento de esta industria en el mundo.
Aquella decisión, tomada por la empresa Mattel, principal marca en el sector mundial del juguete, se tomó debido a los niveles de plomo que contenían los objetos en la pintura que los recubre, cuyos registros violaban los estándares de seguridad nacionales.
El informe indicó que las empresas estadounidenses deben hacerse responsables de los productos que ponen a la venta, sin importar el país de donde provengan, por lo que exige establecer los parámetros exigibles para los juguetes que se vendan en EE.UU. y sanciones para quienes no los cumplan.
La normativa de Estados Unidos prevé que el contenido de plomo debe estar limitado a 600 miligramos por kilo, cuando se han encontrado juguetes que, en algún caso, superaban los 39.000 miligramos por kilo.
Incluso la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, afirmó hoy en conferencia de prensa que "existen juguetes que están siendo vendidos sin examinar y son inseguros".
Además criticaron que el presupuesto actual de la CPSC sea de 62,3 millones de dólares y que su plantilla la formen 420 empleados, cuando en 1974, el primer año en el que operó la agencia gubernamental, contó con 34,7 millones de dólares de presupuesto (unos 146,6 millones de dólares actuales) y 978 trabajadores.
Recientemente, la CPSC pidió al Senado un mayor presupuesto para garantizar la seguridad de los niños, ya que admitió que su institución no cuenta con suficiente personal para inspeccionar la calidad de los productos cuando llegan a las aduanas.
En respuesta a estas demandas, la Casa Blanca, a través de su portavoz, Dana Perino, aclaró hoy que apoya "la modernización y la mejora" de la CPSC e indicó que hay "un plan de acción" estipulado al respecto para mediados de noviembre y que se presentará al Congreso.
"No propondremos un nuevo presupuesto hasta febrero, pero podemos mejorar nuestros sistemas y vamos a trabajar en ello", aseguró.
Según el informe de CAF, el presidente George W. Bush prevé un recorte de plantilla de la CPSC de 19 trabajadores, el número más bajo de empleados en la historia del organismo.