Líderes de los "piqueteros", organizaciones que reúnen a desocupados y pobres en Argentina, exigieron ayer que se esclarezca y se hallen a los responsables del estallido de un artefacto en la Plaza de Mayo el sábado, que provocó más de 20 heridos cuando se realizaba un acto para recordar el segundo aniversario de la caída de Fernando De la Rúa.
Por su parte, el Gobierno destacó "la calma" en la que se desarrollaron los masivos actos en Buenos Aires y otras ciudades del país y rechazó las acusaciones de algunos dirigentes "piqueteros" que aseguraban que el Gobierno tenía responsabilidad en el incidente.
"No hay ni una sola razón ni tampoco tiene criterio" acusar al Gobierno por ese hecho, dijo el ministro del Interior, Aníbal Fernández a la prensa.
El estallido del artefacto, que se encontraba dentro de un cesto de hierro para residuos en medio de la Plaza, dejó un saldo de 23 heridos y empañó una jornada de movilización pacífica con la que se pretendía recordar el derrocamiento del ex mandatario y exigir el esclarecimiento de las muertes de 30 personas en todo el país, hace dos años.
Ayer, todavía permanecían internadas dos muchachas, ambas de 21 años. Los heridos -entre ellos una embarazada y tres niños- presentaban cortes sangrantes y quemaduras en el tórax y extremidades, indicaron fuentes hospitalarias.
"Vamos a exigir la creación de una comisión independiente con grupos defensores de los derechos humanos, sindicales y populares para investigar el atentado ", dijo ayer Marcelo Ramal del Bloque Nacional Piquetero en declaraciones periodísticas.
Para hoy, las entidades involucradas convocaron a otra marcha para exigir la investigación de estos hechos y el castigo de los responsables.
En cuanto a la autoría del atentado, el ministro del Interior no quiso aventurar ninguna hipótesis y pidió esperar hasta que concluyan las pesquisas.
Los manifestantes -convocados por organizaciones piqueteras, sindicales y estudiantiles y partidos de izquierda- se concentraron en tres lugares diferentes del centro de la Capital y fueron ingresando de manera independiente a la Plaza de Mayo, donde tuvieron lugar tres mitines consecutivos.
Durante el acto final, a cargo del sector piquetero más radical, se produjo el estallido del artefacto, a escasos metros del palco desde donde estaban hablando los oradores.