Turquía no encuentra suficientes las propuestas presentadas por Irak en Ankara para disminuir la violenta crisis en la lucha contra la guerrilla del PKK, y exige medidas más contundentes e inmediatas.
Una delegación de Irak, encabezada por el ministro iraquí de Defensa, Abulkadir Mohamed Justim, se reunió con altos oficiales turcos a puerta cerrada y bajo un gran secretismo, con el fin de buscar una salida a la creciente tensión desatada tras la matanza de 12 soldados turcos por rebeldes kurdos.
Turquía dio a entender que esta reunión es la última oportunidad de Irak de impedir una escalada militar y la comitiva de Bagdad continuará sus esfuerzos para disuadir a Ankara de una incursión.