Una empresa de robótica ha creado una pierna artificial capaz de interpretar las señales del cerebro y moverse en función de sus órdenes.
El aparato, desarrollado por la empresa Cyberdyne, sigue la misma tecnología utilizada en 2008 para el traje-robot bautizado como "HAL", una especie de armadura cibernética que permite facilitar los movimientos de ancianos.