El presidente chileno, Sebastián Piñera, destacó la tarea hecha por su gobierno en la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de 2010, así como sus políticas sociales, en su tercera rendición de cuentas ante el Congreso, que la oposición consideró autocomplaciente.
En el tradicional discurso que cada 21 de mayo el presidente ofrece en el Congreso, con sede en Valparaíso, Piñera centró su exposición de dos horas en desgranar los avances de su primera mitad de mandato más que en realizar nuevos anuncios.
El mandatario conservador, cuya popularidad ha mermado hasta un 24% según recientes encuestas, reconoció en dos ocasiones que había cometido “errores”, sin especificarlos, y pidió perdón por ellos, pero dijo haber “trabajado incansablemente por el país”.
Piñera consideró además que a su gobierno le “ha tocado particularmente duro” debido al terremoto de 2010, las manifestaciones sociales y la crisis internacional.