El dictador chileno, Augusto Pinochet (1973-1990), fue el principal encubridor del caso de dos jóvenes que fueron quemados vivos por militares en 1986, según revelan documentos desclasificados del Gobierno estadounidense que van a ser entregados al juez chileno que reabrió la causa.
Los documentos hasta ahora secretos, que proceden de la Casa Blanca, la CIA o el Departamento de Estado, revelan que ese encubrimiento duró casi tres décadas e incluyó el secuestro e intimidación de testigos, así como el ejercicio de presión sobre jueces y abogados chilenos.
El Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington publicó los documentos en su página web.
Mientras, el gobierno de Chile anunció que traducirá al español esos documentos y los pondrá a disposición del juez que investiga el "Caso Quemados", como se conoce el ataque que en 1986 se cobró la vida del fotógrafo Rodrigo Rojas, entonces de 19 años, y dejó malherida a Carmen Gloria Quintana, de 18.
El juez Mario Carroza reabrió la semana pasada la investigación del caso después de la confesión de un exrecluta que formó parte de la patrulla que quemó a los jóvenes.
Desde entonces, 12 militares retirados han sido detenidos y procesados por su participación en los hechos.
Según un documento desclasificado del Departamento de Estado de EE.UU., solo cinco días después de la muerte de Rojas el general Rodolfo Stange, entonces jefe de la Policía chilena, hizo entrega a Pinochet de un informe en el que se identificaba a las unidades militares responsables del crimen.
Pinochet dijo a Stange que no se creía esa información y se negó a recibir el informe, de acuerdo con el material desclasificado.
Posteriormente, Stange entregó el informe al general Santiago Sinclair, entonces vicecomandante en jefe del Ejército, quien supervisó "intensos esfuerzos para silenciar a testigos y enterrar las pruebas", según los documentos estadounidenses.
En otro texto, de la Agencia de Defensa de Inteligencia, se afirma que un testigo "fue secuestrado brevemente" y "amenazado" para que cambiara su testimonio, mientras que la CIA (agencia central de inteligencia) sostiene en una nota que funcionarios del régimen "intimidaron" a jueces y abogados para detener los esfuerzos de llevar ante los tribunales a los responsables del ataque.
Para el analista Peter Kornbluh, del Archivo de Seguridad Nacional y quien obtuvo los documentos, el asesinato de Rojas, que residía en Washington, contribuyó a la decisión del entonces presidente estadounidense, Ronald Reagan, de retirar su apoyo al régimen de Pinochet.
El ministro de Exteriores chileno, Heraldo Muñoz, dijo ayer que el Gobierno sabía de la existencia de estos documentos desde hacía algún tiempo y que mantiene conversaciones con el Ejecutivo de EE.UU. para conocer el contenido de párrafos que aparecen tachados en esos y otros textos desclasificados de la época del régimen militar (1973-1990).
Muñoz señaló que los documentos desclasificados contienen "mucha información" y pueden aportar "datos significativos" a la investigación judicial del Caso Quemados.
Mientras, la superviviente del ataque afirmó que "sospechaba" que Pinochet estuvo detrás del encubrimiento.
"En Chile no se movía ni una hoja si Pinochet no lo sabía, por lo tanto es el autor y encubridor de este grave atentado a los derechos humanos", remarcó Quintana, que sufrió quemaduras en el 62% del cuerpo.
"Todos sabemos que Pinochet estaba perfectamente informado y no solo él, sino todos sus ministros y el conjunto de las Fuerzas Armadas", añadió.
La reapertura judicial del "Caso Quemados" ha reavivado en Chile el debate sobre el secreto de 50 años que pesa sobre el Informe Valech, dado a conocer en 2004 durante el gobierno de Ricardo Lagos y que recoge 33,000 casos de personas torturadas o encarceladas.
Momentos de la historia
3,200 chilenos murieron a manos de agentes.
CARGOS
2006 murió ese año bajo arresto domiciliario sin haber sido juzgado.
HISTORIA
1973 hasta 1990, duró la dictadura del general chileno Augusto Pinochet.
HECHOS
1986 el 2 de julio de ese año, dos jóvenes fueron rociados con gasolina.
Oportunidad. La presidenta Michelle Bachelet afirmó que su gobierno está dispuesto a seguir descubriendo abusos a los derechos humanos.