El ex dictador chileno Augusto Pinochet anhela que su país no repita jamás la experiencia del golpe militar que lo llevó al poder hace 30 años, aseguró su esposa, Lucía Hiriart, en declaraciones que hizo en la ciudad de Arica (norte) y que publicó la prensa ayer.
"Por supuesto, (...) indudable que sí", dijo Hiriart cuando se le consultó si el ex gobernante de facto (1973-90) se suma a una reciente exhortación del actual comandante en jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, para que "nunca más" se precipite una crisis como aquélla.
"A nadie le gusta que le caiga una responsabilidad tan terriblemente grande y con tales consecuencias como le pasó a mi marido", expresó la ex primera dama.
El régimen pinochetista, anti izquierdista, dejó una secuela de más de 3,000 opositores asesinados, incluidos casi 1,200 casos de detenidos desaparecidos.
Tres décadas después de la caída del mandatario socialista Salvador Allende y la instalación de la dictadura, 189 oficiales y suboficiales de las fuerzas armadas son reos de juicios por violaciones a los derechos humanos y la sociedad aún muestra signos de división social.
El ex presidente y ex jefe del Ejército, realiza una gira por ciudades del norte chileno, entre ellas Arica.