La ciudad peruana de Pisco, devastada por el terremoto de hace 11 días, será reconstruida en una zona que sirve actualmente de refugio para recicladores y chatarreros, según adelantó su alcalde, Juan Mendoza.
El burgomaestre dijo que "uno de los lugares escogidos para trasladar a los damnificados como lugar principal será la avenida Fermín Tanguis. En ese lugar, la tierra es bastante compacta y seca".
Sobre la referida avenida se extiende una zona escogida por los recicladores de la ciudad para acumular objetos y que en los últimos días habían incrementado su trabajo, a raíz de la remoción de las miles de casas y edificios destruidos por el sismo de 7.9 grados de magnitud.
Pisco tiene una población aproximada de 130, 000 habitantes, según el diario, pero después del desastre natural fallecieron 335 personas y quedaron destruidas 16.000 casas.
El alcalde Mendoza precisó que la mudanza no será obligatoria, pero que quienes deseen permanecer en la actual ciudad deberán levantar viviendas antisísmicas.